viernes, 8 de octubre de 2010

Send me now at an S.O.S.

Puede ser que no este hecho para este mundo, o que este mundo no esté hecho para mí. Puede que yo no deba estar aquí, que probablemente sea un producto de algo que nunca quise ser, que en mi vida podría estar sintiendo algo en el pecho. Puede que en estos momentos cuando más gente tengo cerca de mí, más solo me siento. Quizá sea este un mundo para el que no estoy hecho, quizá. Que el tiempo que empleo en mí siempre es desperdiciado, que nunca puedo enter que un día trás otro caigo y tropiezo en la misma piedra. Que hace tiempo dejé de lado un camino porque creí que había un atajo, y lo que yo no sabía es que tan solo me estaba engañando embaucado por una musa de cristal. Una musa tan frágil que hace tiempo que se rompió para que esnifara el polvo que liberó y no dejarme ser por una vez yo mismo. Se que estoy prohíbido, que en mi no deberías pensar, que probablemente yo sea una mala elección.... pero siempre seré yo. Puede que caigas, que claves tu rodillas en el luego que yo impasible augantaré el temporal para que seas capaz de levantarte y mirarme a la cara con tu maravillosa sonrisa que me alegra el día cada vez que me regala un instante de su tiempo. Quizá sea este un mundo para el que no estoy hecho, quizá. Tu no lo sabes, tu no te lo imaginas, quizá hasta te sorpprenda. O quizá sea todo lo contrario y es lo que esperabas y ansiabas. Probablemente quizá nunca llege a nada, que todo esto se quede en mis absurdos pensamientos como tantas otras veces en las que no fuí capaza de querer lo que quería. Algún día cuando te des cuenta quizá podamos ser felices y verás que felices seremos cuando reviente el sol y los ojos se nos llene de estrellas.
Quiereme como quiero que me quieras, pero no me quieras como quiero que te quieran.

Alejandro Guillén Guillén

Mientras la ciudad descansa

Vivimos siempre mirando las cosas que nos rodean. Observando a la gente caminar, actuar, siguiendo un estilo de vida que a veces ni comprendemos. A veces nos quedamos embobados mirando, si simplemente mirando. Yo confieso ser un amante de la luna y me encanta verla cada noche, cuando el cielo está nublado siento en mi interior que no estoy completo. Nos pasamos la vida mirando todo queriendo comprenderlo y no nos damos cuenta que a veces para comprender las mejores cosas tenemos que cerrar nuestros párpados. Esta noche he podido apreciar otro encanto más de la vida: EL SONIDO DE LA NOCHE. Cuando todo el mundo descansa y la cuidad parece dormida se produce un bello baile en el que luna y estrellas ponen la coreografía. Todo se vuelve más bello, todo es más etéreo, todo es más idílico. La vida en la noche existe y te das cuenta de pequeñas cosas que quizá de día no sabrías ni que ocurren. Todo es bello, a su manera, el sonido del camión de la basura te hace ver que en la calle hay gente que aprovecha el descanso de los demás para seguir cumpliendo con su oficio. O te das cuenta de lo bello que resulta escuchar un simple reloj marcar las horarias. Y de esa gran belleza que provoca el repique de las campanas del campanario de la iglesia sabiendo que no estan siendo dobladas por nadie. Que me dicen del simple hecho de escuchar el aleteo de un pájaro perdido en la noche, o el incombustible goteo de un grifo al que por mucho que te esfuerces en cerrarlo nunca cesa de percutir en la porcelana. Pero lo maravilloso es cuando escuchas un coche circular y te paras a pensar ¿será alguién que va a trabajar? o ¿será alguien que vien de fiesta y ya se recoge proque no puede más?. Tano tiempo desperdiciado queriendo ver cosas qeu quizá no existan y al final lo que que buscabamos nos lo da un leve sonido que se escapaba a nuestra percepción por no estar atentos a las pequeñas cosa que nos ofrece la vida. Por esto amigos he de deciros que en la vida no solo existe lo que vemos, sino que tenemos que estar dispuestos a abrir nuestra mente más allá y ser capaces de querer comprender las cosas que no vemos.
Por cierto el mejor sonido de esta noche ha sido el de mi culo chocando con el suelo al resbalarme de la silla.

Alejandro Guillén Guillén

viernes, 30 de julio de 2010

Gritos sordos a manos sordas

Las alabanzas siempre vienen servidas por la vivencia de grandes momentos alegres de recuerdos perdurables, palabras que recordamos sellando nuestro pasado conservando la vaga esperanza de que seamos más valientes y mejores en nuestras decisiones inmediatas. Probablemente sea eso, quizá sea la solución al gran problema. Pero no es cuestión de querer explicar lo inexplicable, y si alguien es capaz de comprender la mente humana que venga y se lo demuestre a este escéptico nostálgico de la nada. Más podría saber si mi arrogancia me dejara descubrir mis sentimientos a los que últimamente estoy lanzado puntadas con una aguja a ver si consigo hilvanar con mi sentimientos pero la realidad es otra bien distinta: el ostracismo de la oscuridad me envuelve. Soy una mente insaciable de ideas que a muy pocos interesan (…como si hubiera alguno…) y que probablemente estén destinadas a morir sin llegar a buen puerto. Pero que queréis que os diga, soy un pobre incomprendido que no sabe luchar por lo que quiere y ve como se lo quitan de las manos una vez tras otra. Ese soy yo un cobarde que se cree incasable luchador y no es más que un rocín flaco y galgo corredor, alguien que no sabe desear nada ni querer a nadie, un corazón vacío y a la par sediento de deseos irrefrenables de quererte cada día un poco más, pero quizá no sea el momento y a lo mejor nunca lo encuentro. Pensándolo bien, el momento lo encontraré pero ya será demasiado tarde. Sin mirar un más allá perpetuo me tendré que conformar con el recuerdo de la brisa embriagándome con su perfume y con su sonrisa casi perfecta que hace que sea deseada por más de uno en este mundo. ¿Podríamos ser felices? No creo, nadie se conforma con el fiel escudero Sancho, todo quieren que sea suyo Don Rodrigo. A nadie le hace gracia un personaje temeroso y cobardón, nadie quiere se protagonista con un subalterno, todo el mundo quiere el papel principal en la obra de su vida, pero son muy pocos los que luchan por ello que persiguen. Quizá en el conformismo de estas palabras haya caído de forma estrepitosa y probablemente no pueda volver a salir de ellas pero que queréis que os diga probablemente siga montado en mi fiel burra caminando por este mundo que esta lleno de “piedras” y pararme para contemplar las bellezas que en el albergan y siempre guardando un protocolo de silencio que no rompa la hegemonía de mi silencio cauteloso en el cual vivo envuelto demasiado tiempo y del que nunca sabre cuando podré salir aunque sea para coger un poco de aliento que me mantenga vivo aunque solo para poder mirarte desde lejos y dejar que sea el viento que te acaricie sin que el sepa que por dentro me estoy muriendo lentamente de envidia.
Pero siempre quedará la esperanza de que cuando yo no este aquí por lo menos ocupe un trozo de tu memoria y allá donde quiera que este se me dibuje una estúpida sonrisa de nuevo en mi ya cansada cara. Y en resumidas cuentas que más da como me abrá el corazón para vosotros si nadie perderá el tiempo en leer mis profundos sentimientos.

Gritos sordos a manos sordas (Alejandro Guillén)

domingo, 30 de mayo de 2010

SIN SENTIDO

Puedo estar mudo pero no ser ciego.
Puedo no ser listo pero no muy tonto.
Y es que el sol que a ti te alumbra
a mi me hunde en la penumbra.

Y es que ese rayo de sol
ni me ilumina ni me da su calor.

Persistente en la vida seré
y en tus trampas yo caeré.
Puedo vivir siempre que tú quieras salir
y mirarme a la cara sin fingir
que juntos estamos al fin.

Alzaré la voz si te busco y ya estas
vendiendo mi porvenir
a una gitana de malvivir.

Y mientras tanto atado a una botella
en silencio me muero por ella.





Alejandro Guillén Guillén

sábado, 6 de febrero de 2010

ARENA

Ve donde te extrañen
y te digan sin rencor
que han olvidado para
resucitar el amor.

De pequeños jugábamos
con la arena del suelo
que más tarde quiso
ella sola alzar el vuelo.

Arena que volaba más
alto cada vez que nos alejamos.
Arena que vuela al espacio infinito,
y cuando quieras…la paramos.

Manos desoladas que lloran
por la estúpida separación.
Arena que perdiste el rumbo
ya eres una constelación.

Y volando solo creo que
voy a perder mi rumbo.
Buscando tierras fértiles
para mi grano de arena.






Alejandro Guillén Guillén

domingo, 17 de enero de 2010

- SE ACABÓ LA FUNCIÓN -

En tu balcón nos visitaba un jilguero
siempre que nos veía basándonos
alegremente cantaba.

En tu balcón nos visitaba un jilguero
que su canto nos regalaba

En tu balcón decidiste
que solo estarías tu.

En tu balcón se acabó la función
y el jilguero llenó de pena vio
como bajaba el telón.

- VUELO -

Bebí veneno del vuelo
de la mariposa verde.
Salté del colchón y lloré
porque a mi lado pude verte

Astillas en el corazón
que lo hacen sangrar
Cada ocasión que no
te puedo alcanzar.

Soñador errante,
pescador sin redes,
unicornio sin magia,
rey sin su reino,
bastardo con padre.

Revolución de sentimientos,
es algo que llevo muy adentro.
Es el sentimiento del vuelo de la mariposa
que solo decide ella en que corazón se posa.

Y volveré a gritar un sentimiento,
ese que provoca que te lleve tan adentro.